Los ácaros del Jamón

En una de nuestras entradas anteriores del blog os explicamos el origen y causa de esos puntos blancos que se pueden apreciar en el jamón, la Tirosina. Hoy os traemos más información sobre el Jamón; en este caso os explicaremos qué es el ácaro del jamón o comúnmente conocido como piojillo.

¿Qué es el piojillo?

El ácaro del jamón es un parásito perteneciente a la especie Thyrophagus putrescentiae y se puede encontrar en alimentos curados como el jamón, el queso o los embutidos. Debido a su color y a sus características suele ser más visible en el jamón curado.

A simple vista lo podemos reconocer por pequeños puntitos blancos, de menor tamaño que los cristales de tirosina, o bien mediante un polvo fino de textura similar a la arena (formado por ácaros muertos o vivos y sus residuos)

Estos bichos no son tontos, ya que les gusta la humedad y las altas temperaturas; además les encanta el jamón y cuanto más ibérico sea mejor.

 

¿Cómo me aseguro que mi jamón no tenga piojillo?

Nosotros en nuestros secaderos e instalaciones nos aseguramos de que las condiciones atmosféricas sean las adecuadas para evitar la aparición de este ácaro.

Aparte del control de las condiciones higiénicas y de temperatura, los jamones se cubren con su propia manteca y posteriormente con aceite, formando así una capa protectora en la pieza.

Al ser un alimento destinado al consumo humano no podemos aplicar ningún remedio químico.

Para evitar su aparición en el caso de que tengas el jamón en casa solo tienes que tener en cuenta una serie de indicaciones muy sencillas:

  • Mantener el jamón en un lugar fresco y limpio. Recuerda que les encanta la humedad y el calor.
  • En caso de tener la pieza en un jamonero, limpiarlo bien entre uso y uso así como el cuchillo o elementos que utilicemos para su corte.

 

Mi jamón está infestado, ¿cómo lo elimino?

Para empezar no tienes por qué preocuparte en exceso, no tires el jamón. Al ser un ácaro es alergénico por lo que en casos extremos solo podría producir una reacción alérgica.

Simplemente deberás limpiar la zona afectada con una brocha o paño impregnado en aceite de girasol o tocino caliente.

En caso de que la infestación sea mayor y veas que hay un gran número de ácaros puedes lavar la pieza con agua templada y aplicarle el aceite o manteca después.

En cualquier caso recuerda no utilizar ningún producto o elaboración química.

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